jueves, 17 de noviembre de 2016

Mitos y verdades del aclaramiento dental

Mitos y verdades del aclaramiento dental





Existen muchos mitos sobre el aclaramiento dental. En esta nota las aclaramos tus dudas evidenciando las verdades y los mitos sobre este tratamiento tan solicitado hoy en día.


1)      ¿El blanqueamiento/aclaramiento dental hecho sin supervisión puede causar daños graves a la salud bucal?
Los perjuicios de un blanqueamiento/aclaramiento mal conducido pueden ser desde solamente financiero, cuando el tratamiento no funciona, o grave, como lesiones en la mucosa, recesiones gingivales, necrosis pulpar e incluso pérdida de dientes por reabsorciones radiculares.


2)      ¿Todos pueden hacer blanqueamiento/aclaramiento dental?
Desde que tenga su salud bucal atestada por un cirujano-dentista y más de 15 años de edad, no esté amamantando o embarazada.


3)      ¿El blanqueamiento/aclaramiento sensibiliza los dientes permanentemente?
Durante el tratamiento puede haber algún aumento de la sensibilidad, que es tranquilamente contornada por el profesional, caso el paciente relate incómodo. Pero, ésta es normalizada cuando el tratamiento es concluido, sin dejar secuelas, desde que el procedimiento sea bien conducido y utilizando un gel blanqueador/aclarador de calidad.


4)      ¿Cremas dentales, enjuagatorios bucales y cintas aclaradoras realmente aclaran los dientes?
Cremes dentales, enjuagatorios, gomas de mascar, etc, no son productos aclaradores, por lo tanto no aclaran los dientes. Sin embargo las cintas actúan como agentes aclaradores, pero son justamente éstas que han generado más problemas y daños a sus consumidores, por ser adquiridas sin intermedio del profesional.


5)      ¿Café, vino, gaseosa y alimentos con colorante deben ser evitados después del procedimiento?
No hay más motivo para restricciones alimentares durante y/o después del tratamiento de aclaramiento, desde que sea utilizado un producto de calidad y éste sea conducido adecuadamente.


6)      A largo plazo, ¿el aclaramiento puede perjudicar la salud de los dientes?
El aclaramiento dental no altera y tampoco muda la integridad de los dientes. Éstos no quedan más frágiles o débiles.


7)      ¿El aclaramiento realizado en el consultorio es más eficaz que el realizado en casa (bajo orientación del dentista), con uso de férulas?
Cualesquiera de las técnicas preconizadas, sean en consultorio o en casa, desde que bien aplicadas, tienden a alcanzar un resultado semejante.


8)      ¿El proceso de aclaramiento dental provoca efectos colaterales?
Estos efectos son tranquilamente sanados por el profesional, de forma que éste sea siempre confortable al paciente. Hipersensibilidad térmica, irritación en la encía y daños al esmalte son solamente algunos de estos efectos dañosos del aclaramiento que pueden ser peligrosos caso éste sea realizado sin supervisión profesional.


9)      ¿Todas las restauraciones ya existentes en el paciente que hace aclaramiento deben ser cambiadas?
Las restauraciones nunca son aclaradas, pues no sufren acción del gel aclarador. Ellas no tienen daños, desde que el aclaramiento sea conducido adecuadamente y con productos de calidad. Por lo tanto, el planeamiento realizado por el profesional en conjunto con el paciente debe contemplar que, después del aclaramiento, deben ser cambiadas las restauraciones que ofrezcan comprometimiento estético. Cabe resaltar que algunas manchas pre-existentes también pueden sobresalir después del procedimiento, debiendo ser identificadas previamente para que no haya insatisfacción del paciente después del tratamiento.


10)   ¿Cepillos de diente con cintas de titanio ayudan a prolongar el resultado del procedimiento?
La higiene bucal, cuando realizada de la manera correcta, mantiene la salud bucal y aumenta la longevidad de los tratamientos (restauraciones, aclaramiento, etc). Pero, un cepillo de calidad no es el único factor para que tengamos salud bucal. Como cualquier otra, ésta debe ser utilizada de manera correcta y con frecuencia ideal.



FueFuente: FGM

Ortodoncia para adultos





Las personas tienden a asociar la ortodoncia con los niños y los adolescentes. Sin embargo, uno de cada cuatro pacientes con ortodoncia es adulto. El tratamiento ortodóncico en edad adulta puede mejorar significativamente su apariencia personal y autoestima, y al mismo tiempo mejorar la salud de sus dientes y encías. Los avances en tecnología, técnicas y materiales ofrecen a los pacientes adultos más oportunidades y flexibilidad para mejorar la confianza en sí mismos al obtener dientes más alineados y una nueva sonrisa.


Las técnicas y aparatos que se utilizan reducen significativamente las molestias, disminuyen la frecuencia de las visitas, acortan el tiempo de tratamiento, y pueden permitirle escoger entre varias opciones. Sus opciones, según su problema, pueden incluir aparatos con brackets de metal, con brackets de cerámica (estéticos), con brackets linguales invisibles (que van por detrás de los dientes) o alineadores removibles transparentes (ortodoncia elástica o blanda).


En algunos casos si las discrepancias óseas son severas, los adultos pueden necesitar tratamiento ortodóncico combinado con cirugía ortognática (cirugía de los maxilares) dado que ya no se encuentran en etapa de crecimiento.


En los adultos existe la posibilidad de que se hayan deteriorado o perdido piezas dentales o el hueso que sirve de soporte para los dientes. La pérdida de piezas dentales o del soporte óseo puede limitar la cantidad y la dirección del movimiento recomendable para algunos dientes. Aun así la mayoría de los pacientes se podrán tratar con ortodoncia pero necesitarán un tratamiento interdisciplinario generalmente periodontal (tratamiento de encías) y prostodóncico (reposición de piezas) antes, durante o después del tratamiento ortodóncico.

Para confirmar el diagnóstico del examen inicial, determinar un plan de tratamiento individualizado, decidir el tipo de aparatomás idóneo para su problema y, en caso necesario, coordinar el tratamiento interdisciplinario se tomarán registros de estudio (modelos de los dientes, fotos y radiografías).


Este plan de tratamiento se le presentará en detalle para explicarle sus objetivos y programar la secuencia de citas. Intentaremos hacer que su tratamiento de ortodoncia sea una experiencia positiva lo más cómoda y eficaz posible.

Diabetes Y Problemas De Salud Bucal

Diabetes Y Problemas De Salud Bucal




¿Existe una relación entre la enfermedad gingival y la diabetes?
Una investigación muestra que existe un aumento en la frecuencia de la enfermedad gingival entre aquellos pacientes que padecen de diabetes, añadiendo la enfermedad gingival severa a la lista de otras complicaciones asociadas con la diabetes, como la enfermedad cardíaca, el derrame cerebral y la enfermedad renal.


¿Existe una relación de dos vías?
La investigación emergente también sugiere que la relación entre la enfermedad gingival severa y la diabetes es de dos vías. Las personas que padecen de diabetes no solo son más susceptibles a padecer de una enfermedad gingival severa, sino que también la enfermedad gingival severa pueden tener el potencial de afectar el control de la glucosa en la sangre y contribuir a la progresión de la diabetes. Las investigaciones sugieren que las personas que padecen de diabetes se encuentran en mayor riesgo de padecer problemas de salud oral, como la gingivitis (etapa temprana de la enfermedad gingival) y la periodontitis (enfermedad gingival severa). Las personas que padecen de diabetes se encuentran en mayor riesgo de padecer de enfermedad gingival severa ya que, generalmente, son más susceptibles a la infección bacteriana y tienen una capacidad reducida de combatir las bacterias que invaden sus encías.

El Informe del Médico General sobre Salud Oral establece que la buena salud oral es una parte integral de la salud total. Por lo tanto, asegúrese de cepillarse los dientes y de utilizar el hilo dental correctamente y de visitar a su dentista para chequeos regulares.


Si padezco de diabetes, ¿estoy en riesgo de padecer de problemas dentales?
Si sus niveles de glucosa en la sangre se encuentran mal controlados, usted está más propenso a desarrollar una enfermedad gingival severa y a perder más dientes que los no diabéticos. Como todas las infecciones, la enfermedad gingival severa puede ser un factor en el aumento de los niveles de azúcar y puede dificultar más el control de la diabetes.

Otros problemas orales asociados con la diabetes incluyen: aftas, una infección causada por un hongo que crece en la boca, y la boca seca, lo que puede causar dolor, úlceras, infecciones y caries.


¿Cómo puedo ayudar a prevenir los problemas dentales asociados con la diabetes?
Lo primero es controlar el nivel de glucosa en la sangre.  Luego, cuidar bien de sus dientes y sus encías, junto con visitas regulares al dentista cada seis meses. Para controlar el afta -una infección micótica-, mantenga un buen control diabético, evite fumar y, si utiliza dentaduras postizas, quíteselas y límpielas diariamente. El buen control de la glucosa también puede ayudar a prevenir y aliviar la resequedad de la boca causada por la diabetes.


¿Qué puedo esperar en mi chequeo dental?  ¿Debo informar a mi Dentista acerca de mi diabetes?
Las personas con diabetes tienen necesidades especiales y su dentista e higienista están equipados para satisfacer esas necesidades – con su ayuda. Mantenga a su dentista e higienista informados acerca de cualquier cambio en su enfermedad y de cualquier medicamento que pueda estar tomando. Posponga cualquier procedimiento dental que no sea emergencia si su nivel de azúcar en la sangre no se encuentra bien controlado.





Fuente: Colgate

martes, 15 de diciembre de 2015

¿Por qué amarillean los dientes a pesar de cepillarlos a diario?

¿Por qué amarillean los dientes a pesar de cepillarlos a diario?

Una correcta higiene y el uso de dentífricos blanqueantes no garantiza una sonrisa blanca

Con el paso del tiempo, el esmalte dental -que es la capa más superficial del diente y, originalmente, de un blanco traslúcido- se desgasta y va dejando ver la dentina -la parte interna-, que tiene un color amarillento. Aparte del factor tiempo, el siguiente motivo está en nuestros estilos de vida. En primer lugar, en los hábitos alimenticios: hay comida y bebidas que tiñen nuestros dientes, como el café, el té, el vino, aderezos como el ketchup o el vinagre de módena, y algunos refrescos que contienen taninos. También perjudican el brillo natural de nuestros dientes los cítricos, porque erosionan el esmalte y lo vuelven más poroso.
Otro hábito es el tabaco, sin duda el más nefasto de todos: además de los problemas de salud que provoca en nuestra boca y en el resto del organismo, mancha nuestros dientes con un tono amarillo a causa de dos componentes: nicotina y alquitrán.
Finalmente, una higiene dental deficiente acaba por hacer que la dentadura amarillee. Pero también influyen otros elementos, como el exceso de flúor durante la formación de los dientes. Por este motivo los niños deben usar unas pastas dentales específicas que contienen una concentración de flúor mucho menor. También los microtraumatismos que fracturan el esmalte pueden dejar a la vista la dentina y determinados fármacos, como las tetraciclinas, que se incorporan a la estructura mineral del diente y alteran su color natural dándole un tono amarillento, marronoso o grisáceo.
http://elpais.com/m/elpais/2014/06/17/buenavida/1403015380_168907.html

¿De verdad hay alimentos que blanquean los dientes?

¿De verdad hay alimentos que blanquean los dientes?

                                   

“Frote su dentadura con una rama de apio y obtendrá una sonrisa nívea”. Tras leer semejante afirmación, nos hemos puesto manos a la obra: ¿estos mejunjes funcionan?

“Si quiere tener una sonrisa brillante… frótese con apio, coma mucha fresa, enjuáguese la boca con vinagre de manzana”. No es extraño leer en blogs y publicaciones tales mensajes, que enarbolan que determinados alimentos blanquean la dentadura. Tenemos malas noticias. Los expertos consultados aseguran: “Pese a las diversas leyendas urbanas al respecto, no existen alimentos blanqueantes”. Es más: algunas de estas prácticas pueden dañar los órganos anatómicos duros que pueblan su boca.

Tener unos dientes tipo Hollywood es el sueño de muchos. Podemos exhibir una sonrisa permanente, como la de Jim Carrey, pero si luce amarilla, resultará poco atractiva. Los odontólogos disponen de métodos y productos probados y seguros para aclarar el tono de nuestra dentadura, pero también existen remedios “caseros”, cuya eficacia dista de estar confirmada. “No hay estudios científicos contrastados que avalen esas teorías”, asegura la doctora Pepa Calvo Box, vocal de Odontología Estética del Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región (COEM).

Apio, zanahoria y manzana: solo limpian (un poco)

Uno de estos remedios sostiene que la textura del apio, la zanahoria o la manzana, cuando se frotan en los dientes, ejerce un efecto “papel de lija”, blanqueándolos. Aunque es cierto que nuestros dientes agradecen masticar ese tipo de alimentos duros, su poder detergente no está comprobado. “Al ser masticados pueden eliminar en pequeña medida la placa bacteriana de superficie que se deposita sobre los dientes”, explica la doctora Calvo. Es decir: limpian. “Pero en ningún caso sustituyen al cepillado, y no está demostrado que provoquen ningún grado de blanqueamiento”.

Fresas: sabrosas, pero engañosas

Las fresas tampoco aportan nada al color de nuestros dientes. Quienes defienden que sí, lo hacen amparándose en el ácido málico, un compuesto que también se encuentra en la manzana y que, en efecto, estimula la producción de saliva y puede reducir las bacterias de la boca (es ingrediente habitual en muchas pastas dentífricas). Pero sus efectos decolorantes son engañosos. “Los ácidos de las frutas provocan un proceso erosivo prácticamente imperceptible sobre la superficie del esmalte de los dientes, siempre y cuando su consumo no sea excesivo, en cuyo caso puede ocurrir que la erosión vaya en aumento. El inicio de este desgaste puede parecer que blanquea los dientes, pero en realidad lo que supone es que va reduciendo el espesor del esmalte dentario”, advierte la especialista.
También hay mucha literatura a pie de calle acerca de un supuesto ungüento mágico de fresas y bicarbonato que puede usarse como dentífrico. “El resultado de esta mezcla es un producto abrasivo que es posible que disminuya la presencia de manchas en los dientes, pero a expensas de ajar su superficie, en un proceso que será irreversible, puesto que el esmalte desgastado no se puede regenerar a posteriori”, explica la experta.

Cítricos: mejor para las encías

Algo parecido sucede con la vitamina C, abundante en los cítricos. Como buena vitamina, le hace varios favores a nuestra boca. “Es antioxidante y puede tener un efecto antibacteriano”, anota Pepa Calvo. “También ayuda a la cicatrización, por lo que puede tener más beneficios sobre la salud de las encías que sobre la de los dientes”. Y ahí terminan sus aportaciones, porque en lo que al blanqueamiento dental se refiere, hay que andarse con cuidado. “Los cítricos provocan un proceso erosivo leve pero continuado sobre la superficie dentaria. De hecho, existen técnicas de microabrasión para eliminar algunas manchas de los dientes que emplean el ácido cítrico, pero siempre sobre la base de un leve desgaste de la superficie dentaria. No es recomendable, por tanto, comer con frecuencia cítricos a mordiscos, por el riesgo de erosión, sobre todo en los dientes anteriores”.

Vinagre de manzana: un enjuague erróneo

El no va más es una teoría que asegura que mezclando vinagre de manzana y agua se consigue un enjuague bucal presuntamente efectivo. Si quiere jugar al Quimicefa, adelante, pero no aplique el resultado a sus órganos. La doctora Calvo afirma que esta curiosa fórmula no tiene ninguna lógica. “El vinagre de manzana contiene ácido acético, cuyo uso continuado puede provocar un proceso erosivo sobre la superficie del esmalte”, advierte. Como sucede con otros antídotos de andar por casa, “el inicio de este desgaste puede parecer que blanquea los dientes, pero en realidad va reduciendo el espesor”. Aliñe sin temor la ensalada con este líquido, pero no frote con él las piezas de su mandíbula.
Queda claro, pues, que ningún alimento sirve de pócima para blanquear los dientes. Al contrario, algunos de ellos, en dosis elevadas, pueden oscurecerlos: café, té, vino tinto, chocolate, salsas muy coloreadas (tomate, kétchup, curri) o colorantes tipo azafrán. Entonces, ¿tenemos que controlarnos con la ingesta de estos alimentos, así como con la de los que erosionan? ¿Hay un límite diario de fresas, limones o salsa de tomate? De ninguna manera: válgase solo de su sentido común y una dieta equilibrada. Aquí las cifras, en forma de límite, no son necesarias. “Es fundamental llevar un régimen armónico y una buena higiene oral, de forma que no haya que excluir ningún alimento”, concluye la experta.
http://elpais.com/m/elpais/2014/11/25/buenavida/1416929525_894857.html