jueves, 17 de noviembre de 2016

Diabetes Y Problemas De Salud Bucal

Diabetes Y Problemas De Salud Bucal




¿Existe una relación entre la enfermedad gingival y la diabetes?
Una investigación muestra que existe un aumento en la frecuencia de la enfermedad gingival entre aquellos pacientes que padecen de diabetes, añadiendo la enfermedad gingival severa a la lista de otras complicaciones asociadas con la diabetes, como la enfermedad cardíaca, el derrame cerebral y la enfermedad renal.


¿Existe una relación de dos vías?
La investigación emergente también sugiere que la relación entre la enfermedad gingival severa y la diabetes es de dos vías. Las personas que padecen de diabetes no solo son más susceptibles a padecer de una enfermedad gingival severa, sino que también la enfermedad gingival severa pueden tener el potencial de afectar el control de la glucosa en la sangre y contribuir a la progresión de la diabetes. Las investigaciones sugieren que las personas que padecen de diabetes se encuentran en mayor riesgo de padecer problemas de salud oral, como la gingivitis (etapa temprana de la enfermedad gingival) y la periodontitis (enfermedad gingival severa). Las personas que padecen de diabetes se encuentran en mayor riesgo de padecer de enfermedad gingival severa ya que, generalmente, son más susceptibles a la infección bacteriana y tienen una capacidad reducida de combatir las bacterias que invaden sus encías.

El Informe del Médico General sobre Salud Oral establece que la buena salud oral es una parte integral de la salud total. Por lo tanto, asegúrese de cepillarse los dientes y de utilizar el hilo dental correctamente y de visitar a su dentista para chequeos regulares.


Si padezco de diabetes, ¿estoy en riesgo de padecer de problemas dentales?
Si sus niveles de glucosa en la sangre se encuentran mal controlados, usted está más propenso a desarrollar una enfermedad gingival severa y a perder más dientes que los no diabéticos. Como todas las infecciones, la enfermedad gingival severa puede ser un factor en el aumento de los niveles de azúcar y puede dificultar más el control de la diabetes.

Otros problemas orales asociados con la diabetes incluyen: aftas, una infección causada por un hongo que crece en la boca, y la boca seca, lo que puede causar dolor, úlceras, infecciones y caries.


¿Cómo puedo ayudar a prevenir los problemas dentales asociados con la diabetes?
Lo primero es controlar el nivel de glucosa en la sangre.  Luego, cuidar bien de sus dientes y sus encías, junto con visitas regulares al dentista cada seis meses. Para controlar el afta -una infección micótica-, mantenga un buen control diabético, evite fumar y, si utiliza dentaduras postizas, quíteselas y límpielas diariamente. El buen control de la glucosa también puede ayudar a prevenir y aliviar la resequedad de la boca causada por la diabetes.


¿Qué puedo esperar en mi chequeo dental?  ¿Debo informar a mi Dentista acerca de mi diabetes?
Las personas con diabetes tienen necesidades especiales y su dentista e higienista están equipados para satisfacer esas necesidades – con su ayuda. Mantenga a su dentista e higienista informados acerca de cualquier cambio en su enfermedad y de cualquier medicamento que pueda estar tomando. Posponga cualquier procedimiento dental que no sea emergencia si su nivel de azúcar en la sangre no se encuentra bien controlado.





Fuente: Colgate

viernes, 18 de marzo de 2016

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martes, 15 de diciembre de 2015

¿Por qué amarillean los dientes a pesar de cepillarlos a diario?

¿Por qué amarillean los dientes a pesar de cepillarlos a diario?

Una correcta higiene y el uso de dentífricos blanqueantes no garantiza una sonrisa blanca

Con el paso del tiempo, el esmalte dental -que es la capa más superficial del diente y, originalmente, de un blanco traslúcido- se desgasta y va dejando ver la dentina -la parte interna-, que tiene un color amarillento. Aparte del factor tiempo, el siguiente motivo está en nuestros estilos de vida. En primer lugar, en los hábitos alimenticios: hay comida y bebidas que tiñen nuestros dientes, como el café, el té, el vino, aderezos como el ketchup o el vinagre de módena, y algunos refrescos que contienen taninos. También perjudican el brillo natural de nuestros dientes los cítricos, porque erosionan el esmalte y lo vuelven más poroso.
Otro hábito es el tabaco, sin duda el más nefasto de todos: además de los problemas de salud que provoca en nuestra boca y en el resto del organismo, mancha nuestros dientes con un tono amarillo a causa de dos componentes: nicotina y alquitrán.
Finalmente, una higiene dental deficiente acaba por hacer que la dentadura amarillee. Pero también influyen otros elementos, como el exceso de flúor durante la formación de los dientes. Por este motivo los niños deben usar unas pastas dentales específicas que contienen una concentración de flúor mucho menor. También los microtraumatismos que fracturan el esmalte pueden dejar a la vista la dentina y determinados fármacos, como las tetraciclinas, que se incorporan a la estructura mineral del diente y alteran su color natural dándole un tono amarillento, marronoso o grisáceo.
http://elpais.com/m/elpais/2014/06/17/buenavida/1403015380_168907.html

¿De verdad hay alimentos que blanquean los dientes?

¿De verdad hay alimentos que blanquean los dientes?

                                   

“Frote su dentadura con una rama de apio y obtendrá una sonrisa nívea”. Tras leer semejante afirmación, nos hemos puesto manos a la obra: ¿estos mejunjes funcionan?

“Si quiere tener una sonrisa brillante… frótese con apio, coma mucha fresa, enjuáguese la boca con vinagre de manzana”. No es extraño leer en blogs y publicaciones tales mensajes, que enarbolan que determinados alimentos blanquean la dentadura. Tenemos malas noticias. Los expertos consultados aseguran: “Pese a las diversas leyendas urbanas al respecto, no existen alimentos blanqueantes”. Es más: algunas de estas prácticas pueden dañar los órganos anatómicos duros que pueblan su boca.

Tener unos dientes tipo Hollywood es el sueño de muchos. Podemos exhibir una sonrisa permanente, como la de Jim Carrey, pero si luce amarilla, resultará poco atractiva. Los odontólogos disponen de métodos y productos probados y seguros para aclarar el tono de nuestra dentadura, pero también existen remedios “caseros”, cuya eficacia dista de estar confirmada. “No hay estudios científicos contrastados que avalen esas teorías”, asegura la doctora Pepa Calvo Box, vocal de Odontología Estética del Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región (COEM).

Apio, zanahoria y manzana: solo limpian (un poco)

Uno de estos remedios sostiene que la textura del apio, la zanahoria o la manzana, cuando se frotan en los dientes, ejerce un efecto “papel de lija”, blanqueándolos. Aunque es cierto que nuestros dientes agradecen masticar ese tipo de alimentos duros, su poder detergente no está comprobado. “Al ser masticados pueden eliminar en pequeña medida la placa bacteriana de superficie que se deposita sobre los dientes”, explica la doctora Calvo. Es decir: limpian. “Pero en ningún caso sustituyen al cepillado, y no está demostrado que provoquen ningún grado de blanqueamiento”.

Fresas: sabrosas, pero engañosas

Las fresas tampoco aportan nada al color de nuestros dientes. Quienes defienden que sí, lo hacen amparándose en el ácido málico, un compuesto que también se encuentra en la manzana y que, en efecto, estimula la producción de saliva y puede reducir las bacterias de la boca (es ingrediente habitual en muchas pastas dentífricas). Pero sus efectos decolorantes son engañosos. “Los ácidos de las frutas provocan un proceso erosivo prácticamente imperceptible sobre la superficie del esmalte de los dientes, siempre y cuando su consumo no sea excesivo, en cuyo caso puede ocurrir que la erosión vaya en aumento. El inicio de este desgaste puede parecer que blanquea los dientes, pero en realidad lo que supone es que va reduciendo el espesor del esmalte dentario”, advierte la especialista.
También hay mucha literatura a pie de calle acerca de un supuesto ungüento mágico de fresas y bicarbonato que puede usarse como dentífrico. “El resultado de esta mezcla es un producto abrasivo que es posible que disminuya la presencia de manchas en los dientes, pero a expensas de ajar su superficie, en un proceso que será irreversible, puesto que el esmalte desgastado no se puede regenerar a posteriori”, explica la experta.

Cítricos: mejor para las encías

Algo parecido sucede con la vitamina C, abundante en los cítricos. Como buena vitamina, le hace varios favores a nuestra boca. “Es antioxidante y puede tener un efecto antibacteriano”, anota Pepa Calvo. “También ayuda a la cicatrización, por lo que puede tener más beneficios sobre la salud de las encías que sobre la de los dientes”. Y ahí terminan sus aportaciones, porque en lo que al blanqueamiento dental se refiere, hay que andarse con cuidado. “Los cítricos provocan un proceso erosivo leve pero continuado sobre la superficie dentaria. De hecho, existen técnicas de microabrasión para eliminar algunas manchas de los dientes que emplean el ácido cítrico, pero siempre sobre la base de un leve desgaste de la superficie dentaria. No es recomendable, por tanto, comer con frecuencia cítricos a mordiscos, por el riesgo de erosión, sobre todo en los dientes anteriores”.

Vinagre de manzana: un enjuague erróneo

El no va más es una teoría que asegura que mezclando vinagre de manzana y agua se consigue un enjuague bucal presuntamente efectivo. Si quiere jugar al Quimicefa, adelante, pero no aplique el resultado a sus órganos. La doctora Calvo afirma que esta curiosa fórmula no tiene ninguna lógica. “El vinagre de manzana contiene ácido acético, cuyo uso continuado puede provocar un proceso erosivo sobre la superficie del esmalte”, advierte. Como sucede con otros antídotos de andar por casa, “el inicio de este desgaste puede parecer que blanquea los dientes, pero en realidad va reduciendo el espesor”. Aliñe sin temor la ensalada con este líquido, pero no frote con él las piezas de su mandíbula.
Queda claro, pues, que ningún alimento sirve de pócima para blanquear los dientes. Al contrario, algunos de ellos, en dosis elevadas, pueden oscurecerlos: café, té, vino tinto, chocolate, salsas muy coloreadas (tomate, kétchup, curri) o colorantes tipo azafrán. Entonces, ¿tenemos que controlarnos con la ingesta de estos alimentos, así como con la de los que erosionan? ¿Hay un límite diario de fresas, limones o salsa de tomate? De ninguna manera: válgase solo de su sentido común y una dieta equilibrada. Aquí las cifras, en forma de límite, no son necesarias. “Es fundamental llevar un régimen armónico y una buena higiene oral, de forma que no haya que excluir ningún alimento”, concluye la experta.
http://elpais.com/m/elpais/2014/11/25/buenavida/1416929525_894857.html

miércoles, 7 de octubre de 2015

Cuidado: puedes perder un diente por exceso de blanqueamiento


Cuidado: puedes perder un diente por exceso de blanqueamiento

el blanqueamiento SIEMPRE debe ser realizado por manos de un profesional para que la belleza no cueste la salud.


Las bandas blanqueadoras de dientes, los enjuagues bucales y pastas dentífricas que prometen dientes blancos como perlas no son absolutamente inocentes: usadas de manera incorrecta y en exceso pueden causar graves daños en los dientes que incluso pueden terminar con la pérdida de alguna pieza dental.


Esto enciende, sin duda, una alerta roja, porque no es cuestión de perder un diente por obsesionarse con el tono de blanco deseado.

Cada persona tiene un color natural, que es el que tenía alrededor de los ocho años, y si bien se puede modificar, hay que tener en cuenta que exagerar puede traer graves consecuencias. El blanqueamiento  está de moda y se aplica en exceso, pero bien usado permite mejorar la boca y estabilizar el color de los dientes.


El esmalte de los dientes se va oscureciendo por tomar mate, café o té, y esto no se elimina ni siquiera con un cepillado con una pasta abrasiva, porque hay pigmentos que quedan adheridos internamente al diente. El blanqueamiento profesional, en ese caso, vuelve al diente a su estado natural, sin hacer que quede con un blanco artificial.


La técnica de blanqueamiento en manos de un profesional permite dar ese primer paso y luego observar qué hay que hacer después, porque por ejemplo, si hay un diente que queda demasiado oscuro por esas amalgamas viejas que producen óxido de metal, hay que recurrir a una carilla o corona.

En cuanto al tono al que se quiere llegar, se recomienda una recuperación gradual, porque un cambio brusco se nota mucho e impacta también al mismo paciente, que no se va a sentir cómodo de golpe con los dientes tan blancos.


¿Hasta dónde llegar con un blanqueamiento, entonces? El límite lo pone el profesional,  que es quien sabe que el exceso de desgaste o de blanqueador puede matar un diente al filtrarse por los tubulos dentarios y afectar a la pulpa. Como todo exceso, es malo. El blanqueamiento tiene sus tiempos y tiene sus técnicas: hacerlo en casa todos los días es malo, ponerse las banditas todos los días es malo, usar el enjuague todos los días es malo. El proceso debe estar siempre supervisado por un profesional, que además recurre a radiografías y a la consulta clínica para controlar la salud de la boca, más allá de la estética”.

http://www.odontologos.mx/pacientes/noticias/noticias.php?id=1758

¡Una sonrisa! Tu mejor aliada para vivir mejor


  Una sonrisa fortalece el sistema inmune y ataca la depresión e incluso, aumenta el desempeño laboral.


Mantener una sonrisa perfecta no es sencillo, ya que existen padecimientos, como la hipersensibilidad dental -esa incomoda sensación al ingerir alimentos o bebidas fríos, calientes o con un alto contenido de acidez- que no es más que el resultado del desgaste del esmalte dental (capa superficial dura del diente), convirtiéndola en la causa más frecuente de malestar bucal.

Se estima que este padecimiento ataca a 1 de cada 4 personas adultas entre 25 y 45 años1, afectando notoriamente su calidad de vida, ya que no pueden disfrutar de sus bebidas o alimentos favoritos por miedo a sentir dolor. La hipersensibilidad dental puede ser intermitente, pero ignorarla puede desencadenar la aparición de otras patologías bucales.

Contar con una higiene bucal adecuada va más allá de sólo lavarse los dientes; es por ello que 3M, compañía interesada en mejorar la vida de las personas,  ha aplicado la ciencia en la creación de soluciones de preventivas.

Contar con éstas soluciones, nos ayuda a resolver problemas bucales como caries e hipersensibilidad que ocasionan inseguridad en el aspecto estético; y es que, está comprobado que con tan sólo una sonrisa, mejoramos nuestra relación con las demás personas, también cambiamos notablemente nuestra apariencia, desarrollando confianza, mejorando nuestras habilidades sociales de manera positiva y ofreciéndonos bienestar.

Otros beneficios de una sonrisa saludable:

Salud física
Sonreír reduce el dolor, fortalece el sistema inmune y disminuye la frecuencia cardíaca, debido al grado de relajación del cuerpo. Las personas que sonríen más, son menos propensas a sufrir un ataque al corazón, esto se debe a que el corazón trabaja sin esfuerzo reduciendo la presión sanguínea temporalmente.

Estado de ánimo
Asimismo, sonreír ataca la depresión, pues al liberar endorfinas y serotonina, se alcanza un alivio a la tensión originada por las hormonas del estrés. Adicionalmente este gesto nos hace mejorar el carácter y el estado de ánimo. Incluso, podrás morder esa paleta de hielo que tanto te gusta y sonreír sin miedo.

Creatividad
Otro dato curioso es que esta expresión, refuerza el desempeño laboral, ya que la mente se comporta más creativa, impulsando los niveles de productividad e incluso ayudando a realizar varias tareas el mismo tiempo, lo que contribuye directamente en mejores expectativas de futuro y favorece la construcción de las condiciones necesarias para lograr objetivos.